¿Por qué hay problemas con el gas en algunas comunidades?

Estatal

En varias regiones del país —incluida la Costa de Oaxaca— se han reportado retrasos, suspensión de rutas o venta limitada de cilindros de gas LP. Aunque para la población esto se refleja simplemente como “el camión ya no pasa” o “solo lo venden en una tienda y más caro”, detrás hay un problema más amplio que viene desde hace varios años.

1. El precio del gas LP está regulado por el Gobierno Federal

Desde 2021, en México el precio del gas LP no lo define la gasera, sino que se fija semanalmente a través de la Comisión Reguladora de Energía.
Esto se hizo para evitar aumentos bruscos, pero también limitó el margen de ganancia de las empresas distribuidoras.

Cuando el gobierno fija un precio máximo, las gaseras deben vender a ese precio aunque sus costos suban.

2. Las gaseras reportan que sus costos aumentan, pero no el precio de venta

Las empresas distribuidoras señalan que:

  • El combustible para mover los camiones está más caro.
  • Las refacciones y cilindros se compran en dólares.
  • PEMEX ha aumentado el precio mayorista del gas.
  • Los gastos de operación han subido por inflación general.

Pero aun cuando sus costos aumentan, no pueden subir el precio, porque está regulado.

Esto ha reducido sus márgenes de utilidad a niveles muy bajos.

3. ¿Qué hacen las gaseras para no operar en pérdida?

Las rutas más pequeñas, lejanas o con menor consumo —como suele pasar en comunidades rurales— se vuelven menos rentables.
Ante eso, muchas empresas han optado por:

  • Reducir o suspender rutas domiciliarias.
  • Limitar el reparto solo a zonas urbanas.
  • Vender los cilindros únicamente en puntos fijos.

Esto hace que la gente tenga que ir a comprar el gas directamente a una tienda o depósito, donde el precio puede ser ligeramente más alto debido a costos de traslado o manejo del comercio local.

4. ¿Subió el gas? Oficialmente no. Pero el acceso sí se encareció.

El precio oficial se mantiene dentro del rango que marca la CRE.
Sin embargo, cuando desaparecen rutas y aparece un intermediario (una tienda o depósito), el costo final para el consumidor aumenta.

Es decir:

  • El precio regulado no sube,
    pero
  • el acceso al servicio sí se vuelve más caro o más difícil.

Esto genera la percepción de escasez o “que no quieren venir”, cuando en realidad es resultado del modelo de precios que limita la ganancia de los distribuidores.

5. ¿Por qué sucede en la Costa de Oaxaca?

La región tiene características que hacen más costosa la operación:

  • Largas distancias entre comunidades.
  • Alto gasto en transporte.
  • Poblaciones pequeñas donde se vende menos volumen.
  • Accesos complicados en temporada de lluvias o mal estado de caminos.

Cuando a esto se suman márgenes de ganancia muy bajos, las gaseras priorizan zonas donde sí es rentable operar.

En conclusión

El problema no es únicamente local ni aislado: forma parte de una situación nacional donde las gaseras han reducido rutas debido a los costos de operación y a los precios regulados.

La consecuencia para las comunidades es:

  • Menos reparto a domicilio.
  • Mayor dependencia de puntos de venta locales.
  • Precios finales más altos por intermediación.

Esto explica lo que ocurre actualmente en lugares como Mártires de Tacubaya, Lo de Soto, Pinotepa de Don Luis, el Paso del Jiote en el municipio de Santa María Huazolotitlán, El Carrizo en el municipio de Pinotepa Nacional, en la costa de Oaxaca, donde el servicio se ha limitado y las familias deben pagar más para poder obtener un cilindro.

Denuncias ciudadanas:

Habitantes de distintas comunidades de la Costa de Oaxaca compartieron sus propias denuncias:

En Pinotepa de Don Luis, vecinos reportan que los camiones ya no entran a las colonias y se concentran únicamente en el centro del pueblo, obligando a las personas a trasladar sus propios tanques y pagar taxi. Los adultos mayores son quienes más resienten esta situación, pues dependen de terceros para poder cargar y conectar su cilindro.

En Lo de Soto, ciudadanos aseguran que la gasera entrega tanques únicamente a dos tiendas, y que cuando intentan comprar directo del camión, este llega vacío. Señalan sentirse obligados a comprar en los establecimientos donde el precio es más alto.

En Paso del Jiote, en Huazolotitlán, la población afirma que los camiones solo venden a revendedoras y ya no recorren las calles. Incluso reportan precios superiores al oficial, como un cilindro de 20 kilos vendido en 700 pesos.

En Santa María Zacatepec, habitantes denunciaron que los repartidores aseguran “no traer más gas”, aunque la oficina confirma que sí hay suministro. Un vecino relató que, al seguir al camión, lo encontró descargando en una tienda, no en los domicilios.

En Mártires de Tacubaya, desde hace casi un mes el camión dejó de surtir en los hogares y solo vende a través de un único punto, lo que representa un gasto adicional para las familias.

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