Biblia || El Perdón en la Biblia

La Biblia Habla
  1. Dios es Perdonador. (Su Personalidad)
    Daniel 9:9 (TLA)
    Pero tú nos entiendes, y habrás de perdonarnos. Todos nosotros hemos pecado contra ti.
    Salmos 103:8-18 (TLA)
    Mi Dios es muy tierno y bondadoso; no se enoja fácilmente, y es muy grande su amor. No nos reprende todo el tiempo ni nos guarda rencor para siempre.
    No nos castigó como merecían nuestros pecados y maldades. Su amor por quienes lo honran es tan grande e inmenso como grande es el universo.
    Apartó de nosotros los pecados que cometimos del mismo modo que apartó los extremos de la tierra. Con quienes lo honran, Dios es tan tierno como un padre con sus hijos. Bien sabe nuestro Dios cómo somos; ¡bien sabe que somos polvo! Nuestra vida es como la hierba, que pronto se marchita; somos como las flores del campo: crecemos y florecemos, pero tan pronto sopla el viento, dejamos de existir y nadie vuelve a vernos. En cambio, el amor de Dios siempre será el mismo; Dios ama a quienes lo honran, y siempre les hace justicia a sus descendientes, a los que cumplen fielmente su pacto y sus mandamientos.
  2. El Perdón de Dios es Total (Olvido todo)
    Isaías 43:18-19, 25 (TLA)
    Y ahora, Dios le dice a su pueblo: «No recuerden ni piensen más en las cosas del pasado. Yo voy a hacer algo nuevo, y ya he empezado a hacerlo. Estoy abriendo un camino en el desierto y haré brotar ríos en la tierra seca.
    »Pero yo, que soy tu Dios, borraré todos tus pecados y no me acordaré más de todas tus rebeldías.
    Miqueas 7:18-19 (TLA)
    »No hay otro Dios como tú. Somos pocos los que quedamos con vida. Tú perdonas nuestra maldad y olvidas nuestro pecado. Tan grande es tu amor por nosotros que tu enojo no dura para siempre.
    »¡Vuelve a compadecerte de nosotros, y arroja todos nuestros pecados a lo más profundo del mar!
  3. Ejemplos de Jesús perdonando
    Marcos 2:1-12 (TLA)
    (Jesús y el paralítico)
    Cuando Jesús vio la gran confianza que aquellos hombres tenían en él, le dijo al paralítico: «Amigo, te perdono tus pecados.» Al oír esto, unos maestros de la Ley pensaron que solo Dios puede perdonar pecados. Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: «¿Qué es más fácil? ¿Perdonar a este enfermo, o sanarlo? Pues voy a demostrarles que yo, el Hijo del hombre, tengo autoridad aquí en la tierra para perdonar pecados.»
    Entonces le dijo: «Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.» El hombre se levantó, tomó la camilla y salió. Todos se quedaron admirados y alabaron a Dios.

Juan 5:1-15 (TLA)
(Jesús sana al paralítico de Betzatá)
Jesús le dijo al enfermo: «Levántate, alza tu camilla y camina.» En ese momento el hombre quedó sano. Más tarde, Jesús lo encontró en el templo y le dijo: «Ahora que estás sano, no vuelvas a pecar, porque te puede pasar algo peor.» 

Juan 8:1-11 (TLA)
(La mujer sorprendida en adulterio)
Los maestros de la Ley y los fariseos trajeron a una mujer y le dijeron a Jesús: «La encontramos cometiendo adulterio. En la ley Moisés manda apedrearla. ¿Tú qué opinas?» Jesús les dijo: «Si alguno de ustedes nunca ha pecado, tire la primera piedra.» Todos se fueron. Jesús le dijo a la mujer: «¿Nadie te ha condenado?» Ella respondió: «Nadie, Señor.» Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Puedes irte, pero no vuelvas a pecar.» 

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