“El Señor dice: «Te guiaré por el mejor sendero para tu vida; te aconsejaré y velaré por ti.”
Salmos 32:8 NTV
Todos hemos sido librados de alguna situación de peligro o de alguna circunstancia, crisis, enfermedad o de la muerte.
Cuando uno duerme, no sabemos lo que pasa pero Dios aún en esa condición vela por nosotros, el mejor cuidado que tenemos.
Los seres humanos somos finitos y por lo tanto, no tenemos control de las circunstancias ni de la naturaleza y tampoco podemos prever lo que nos pueda suceder.
Pero Dios no dice en la Biblia que el vela por nosotros, que está presente siempre y que tiene cuidado de nuestras vidas, sin importar las circunstancias.
Aún en medio de la enfermedad terminal o de la muerte el se hace presente, su presencia es vivida y perceptible.
Si de algo podemos estar seguros es que el cuidado de Dios es perenne, aún así no creas en Dios ni le agradezcas, él está presente.
Pensemos en todos esos momentos donde tocó una crisis y como las circunstancias se acomodaron para salir de ella, sencillamente fue Dios.
Ánimo!!